Bombillas de bajo consumo o LED

Las bombillas de bajo consumo o LED se han impuesto como la mejor alternativa para la iluminación. Su popularidad se debe a la elevada eficiencia energética que las caracteriza, la cual redunda en considerables ahorros en las facturas de electricidad. Hasta hace unos años estos dispositivos eran muy costosos, pero con el avance la tecnología hoy en día es posible conseguir bombillas de bajo consumo o LED a precios muy accesibles. Además, se trata de una inversión que se amortiza rápidamente, no solo por el menor gasto de energía, sino por su larga vida útil.

Contenidos de la página

  1. Los distintos tipos de bombillas
  2. Características de las bombillas bajo consumo o LED
  3. Tabla comparativa de bombillas LED de bajo consumo
    • Montando bombillas de bajo consumo con fines decorativos

Los distintos tipos de bombillas

Antes de profundizar en las características de las bombillas LED conviene hacer un repaso de los diferentes tipos de bombillas. Esto nos permitirá tener una idea más clara del funcionamiento de las bombillas LED y sus ventajas.

Todos recordamos las bombillas incandescentes. Son esas que aún es posible ver en muchos hogares, que tienen un filamento de tugsteno en su interior. Su historia va de la mano con la iluminación moderna, pues con ligeras variaciones fueron las que se utilizaron desde finales del siglo XIX para iluminar las ciudades y sus edificaciones.

En la actualidad, las bombillas incandescentes están destinadas a desaparecer, pues desde hace varios años su fabricación y uso ha sido prohibido en muchos países. De hecho, en la Unión Europea se establecieron plazos para ir restringiendo paulatinamente su uso y desde 2012 no se fabrican ni comercializan. Los dispositivos que aún podemos encontrar funcionando son productos que todavía no han alcanzado el fin de su vida útil.

Las razones que impulsaron estas medidas están relacionadas con su baja eficiencia energética, pues el 85% de su consumo eléctrico se desperdicia en forma de calor y apenas el 15% se utiliza en la generación de luz.

En sustitución de este tipo de bombillas han surgido las de bajo consumo y las de tecnología LED. Aunque ambos sistemas reducen de manera considerable el gasto de energía, se trata de dos productos completamente diferentes. Las bombillas de bajo consumo, también llamadas lámparas fluorescentes compactas, funcionan de manera similar a los tubos fluorescentes que todos conocemos. A diferencia de ellos, consumen entre un 50% y un 80% menos energía, pues se trata de una luz fría.

Por otra parte, su vida útil es muy larga, ya que pueden durar hasta ocho veces más que una bombilla convencional. Esto compensa su precio, que suele ser bastante más caro. Pero su gran inconveniente es que requieren de un cuidadoso procedimiento de reciclaje, pues contienen un gas con una porción de mercurio, que va desde los 3 mg a los 6 mg, por lo cual son un residuo peligroso. Lamentablemente, este importante detalle no ha sido eficientemente comunicado a los consumidores, por lo que no siempre se desechan de la manera apropiada.

Característicasde las bombillas bajo consumo o LED

Finalmente, las bombillas de bajo consumo LED (light-emitting diode, es decir, diodo emisor de luz) están compuestas por un material semiconductor que posee dos terminales. Al aplicar tensión en los terminales, los electrones liberan energía, en forma de fotones que generan luz. Este tipo de bombillas no tiene ningún componente tóxico.

Además de su muy reducido consumo eléctrico, las bombillas LED tienen una larga vida útil y no se ven afectadas por la frecuencia de encendido-apagado. Es también una luz fría, que aprovecha casi al 100% la energía para la producción de luz. De hecho, el 98% del consumo se transforma en luz, y apenas el 2% restante se destina a la producción de calor.

Asimismo, alcanzan su máxima intensidad lumínica de inmediato, a diferencia de las bombillas de bajo consumo convencionales. Por otra parte, su tamaño es sensiblemente menor al de otros dispositivos, por lo que pueden adaptarse fácilmente a la decoración, tanto integrándose en el mobiliario como mediante luminarias de variadas formas y dimensiones. Igualmente, están disponibles en una amplísima gama de tonalidades, pues el proceso de fabricación de las bombillas LED de colores es muy preciso y simple.

Aunque su precio es el más elevado de todos los tipos de bombillas de los que hemos hablado, se trata de una inversión con muy alto rendimiento, pues se estima que pueden durar hasta 50 años sin fallar.

Tabla comparativa de bombillas LED de bajo consumo

Seguramente te habrás fijado que los vatios de las bombillas LED son sustancialmente menores a los de las bombillas incandescentes o las de bajo consumo. Sin embargo, su potencia lumínica es equivalente.

Esto se debe a que con las bombillas tradicionales utilizábamos el número de vatios para tener una referencia de la intensidad de la luz. En el caso de las bombillas LED, los vatios indican el estado de consumo en funcionamiento, no la capacidad de iluminación.

En realidad, la cantidad de luz emitida se mide en lúmenes (lm). Con una bombilla convencional o incandescente se necesita 75W para obtener unos 1100 lm. En cambio, puedes obtener esa misma cantidad de lúmenes con una bombilla LED de apenas 15W. Es lo que se conoce como eficacia lumínica y es el resultado de dividir los lúmenes entre la potencia consumida.

Para ayudarte con estas equivalencias hemos preparado una tabla que te orientará a elegir la bombilla que mejor se ajusta a tus necesidades de iluminación

Bombilla incandescente Bombilla de bajo consumo LED Otras bombillas de bajo consumo
25W 5 7
40W 8 9
60W 10 11
75W 13 15
100W 15 20

Montando bombillas de bajo consumo con fines decorativos

Al momento de sustituir una bombilla convencional por una bombilla de bajo consumo LED es importante tener en cuenta el casquillo. Este debe coincidir con el de la lámpara, para que puedas colocarlo sin necesidad de utilizar un adaptador, que complicaría la instalación y afearía el conjunto. Podrás ver que en las bombillas se identifica con una letra seguida de un número. La letra indica el tipo de rosca, mientras que el número corresponde a la medida del diámetro.

El más común en las luminarias domésticas es el E27, o su variante más delgada, el E14. Para los focos empotrables suelen utilizarse el GU10, para lo que requiere un transformador, y el GU5.3, para los modelos sin transformador.

Por otra parte, también podrás elegir la forma de la bombilla. A las tradicionales se han sumado nuevas variantes, como la de tipo vela, muy usada en lámparas de araña; la de globo, que es más redondeada y tiene más presencia, por lo que luce muy bien en lámparas de colgar o farolas; o la espiral o tubo, típica de las bombillas de bajo consumo no LED, que son un poco más largas.

Con respecto al tono de la luz, este depende de los grados Kelvin (K) de la bombilla. Mientras mayor sea el número, más fría será la iluminación. Esto es lo que se conoce como temperatura del color. Para un blanco cálido necesitamos en 2.800 y 3.300K. Este es el tono que generalmente se usa en las habitaciones y áreas sociales de la casa, por ser más acogedor. En los cuartos de baño y la cocina se puede usar blanco puro, que corresponde a una temperatura de 4.000-5.000K. Mientras que el blanco frío (5.000 – 6.500K) se utiliza para zonas que requieren una iluminación intensa, como el garaje o el trastero.

Por otra parte, si tienes reguladores de intensidad, debes cerciorarte de que la bombilla LED a instalar sea compatible, pues en caso contrario no podrás ajustar la luminosidad. Para ello, la solución más sencilla, que no requiere de ningún cambio en la instalación es eligir bombillas LED identificadas con el rótulo DIMMABLE.

Y si lo que deseas es añadir toques de color en tu decoración, puedes optar por bombillas LED monocolor o RGB. Estas últimas necesitan un controlador que permite seleccionar el funcionamiento o color que deseamos. Generalmente se trata de bombillas con rosca E27. Otra opción es utilizar tiras LED, disponibles igualmente en varios colores fijos o con sistema RGB. La ventaja de las tiras LED es que puedes cortarlas y empalmarlas, para ajustarlas al contorno del ambiente que desees iluminar.

La instalación de una bombilla LED no difiere de la colocación de un foco convencional. En el caso de la tiras si que tendrás que medir el espacio donde la colocarás y cortar el tramo necesario, teniendo el cuidado de hacerlo en los sitios marcados para ello, que están identificados por una línea pespunteada. Suelen ubicarse cada 3 LED o cada 5 centímetros, aproximadamente.

A continuación debes retirar el protector adhesivo que está en la parte posterior de la tira, para poder fijarla a la superficie. Es importante que previamente hayas limpiado esta zona, para evitar que algún resto de grasa o suciedad impida que se pegue correctamente.

Si se trata de una tira monocolor, solo tendrás que conectarla con la fuente de alimentación directamente. Si, por el contrario, usas tiras RGB debes conectarlas al controlador. Verás que cada cable del controlador tienen un color, que deberás unir a la letra de la pista que corresponde. Recuerda que R es rojo, G es verde, B es azul y el negro debe conectarse al positivo de la tira.

Finalmente, conecta el controlador a la fuente de alimentación.